martes, 19 de junio de 2012

Una raya en el agua

Durante estos últimos tiempos sorprendía ver la escasa o nula repercusión que obtenía en los distintos medios la lucha por la custodia compartida como principal opción en caso de divorcio y/o separación, un grito que cada vez compartían más colectivos y asociaciones de distinto tipo. Y es que el Código Civil ha quedado obsoleto con la evolución de la sociedad española.

Aún así, se iban produciendo avances: hace dos años el parlamento aragonés aprobaba una ley pionera en España que estableció la custodia compartida como régimen prioritario en procesos de divorcio y separación si no había acuerdo entre los padres, a la que se sumaron posteriormente el País Valencià y Catalunya.

Hasta ahora, el Gobierno central no se había posicionado, pero la semana pasada, el ministro de Justicia, anunció que el Gobierno pretende modificar el Código Civil para que sea el juez quien decida el régimen de custodia de los hijos. Anunció además que ha pedido seis meses a la Cámara para poder elaborar un proyecto de ley que consiga reunir el consenso del Parlamento e incluya una modificación del artículo 92, para que deje de contemplar el carácter excepcional de la custodia compartida de menores en los procesos de ruptura.

¡Una raya en el agua!


Si bien es cierto que, por encima de todo, se deben salvaguardar la seguridad y el bienestar del menor y que, por lógica, cada caso debe ser estudiado para que así sea, éste debería suponer un primer paso para que la custodia de un crío, el régimen de visitas o directamente el poder verle o no dejen de ser un arma arrojadiza o un método de castigo entre sus progenitores, algo más frecuente de lo que debería, a pesar de que quiero pensar que son los menos quienes se rebajan hasta tal punto sin apenas percatarse de que a quien dañan de verdad es al pequeño.

Los detractores de Gallardón ya se han lanzado en masa a criticar la medida. No es el momento oportuno, con la que está cayendo, afirman. Lo tildan incluso de una maniobra para desviar la atención sobre otros temas.

En mi opinión, la problemática situación actual no está reñida con que se produzcan otro tipo de cambios sociales que, a mi modo de ver son completamente necesarios, aunque en algo si estoy de acuerdo: este no es el momento para hacer algo así. Es que, directamente, debió serlo hace ya varios años.

4 comentarios:

rosscanaria dijo...

Estoy de acuerdo el momento de hacerlo debió ser hace años pero este momento es tan bueno como cualquier otro para algo tan necesario...
Besotes de linda semana Perséfone,

Juanjo Rubio dijo...

Ciertamente ya debería estar arreglado el tema.

saludos

Tropiezos y trapecios dijo...

Yo no puedo entender que una pareja que se ha amado en algún momento y que de cuyo amor nació un hijo/a se peleen después y se chantajeen con él y con sus visitas, etc.

Al final todo es una cuestión de odio, dinero y estupidez humana.

Quiero pensar que hay parejas que a pesar de haber roto no pierden el norte y consideran al niño/a su máxima prioridad.

No es fácil para un niño superar que sus padres no se quieren ya, pero peor es tener que ver a uno de ellos con cuenta gotas.

Perséfone dijo...

rosscanaria - Totalmente de acuerdo contigo. Nunca es tarde si la dicha es buena ¿no?

Juanjo Rubio - Conformemonos con que es mejor tarde que nunca...

Tropiezos y trapecios - Yo misma me he hecho en multitud de ocasones la reflexión que nos ofreces. Resulta difícil de creer que el amor sea tan frágil y que la línea que separa a éste del odio sea tan fina.

Muchísimas gracias a los tres por vuestra participación.

Besos y abrazos para todos.