lunes, 12 de marzo de 2012

En blanco

Casi completamente en blanco, igual que este blog recién parido de la nada.

Así es como se encuentra mi nueva vida profesional desde que me dediciera, de una vez por todas, a dar aquel paso definitivo que me llevaría a retomar mis estudios y dedicarme a la que siempre hemos considerado, tanto yo como mis seres queridos, que es mi verdadera vocación: la educación infantil.

Os mentiría si no dijera que a veces me siento perdida y algo arrepentida. Perdida, porque no hay que ser muy listo para darse cuenta de una humilde servidora no ha ido a escoger precisamente el mejor momento para incorporarse a un nuevo mundo laboral, azotado por la crisis y el paro. Y arrepentida porque, aunque sé que 27 años no son demasiados si lo comparamos con toda una vida, en ocasiones no puedo evitar verme algo mayor para empezar de cero. Supongo que lo que realmente pesa es el tiempo que, por unos u otros motivos, tiré en algún momento por la borda.

Lamentos aparte, esta nueva ventana al mundo virtual nace con la pretensión de convertirse en un lugar en el que, aparte de ir escupiendo todas las desdichas que mi situación actual, la búsqueda de empleo o la posibilidad de hallar nuevos trabajos puedan llegar a generarme, compartiremos un montón de anécdotas, experiencias, artículos, videos y todo tipo de información relacionados con la educación y el mundo de la infancia (ese que tanto me fascina).

Con todo ello, espero crear un espacio lo suficientemente ameno e interesante para todo tipo de lectores y que esta pequeña osadía no se quede en un único refugio para papás primerizos y/o compañeros de profesión (que, faltaría más, también serán bienvenidos).

Antes de despedirme quisiera daros la bienvenida y, muy especialmente, las gracias por dejaros caer entre estas líneas.

Veremos qué sale de aquí.

4 comentarios:

Tropiezos y trapecios dijo...

Ánimo. No dejes que el ambiente pueda con tus sueños, ambiciones y lo que es más importante: vocación.

Soy de los que piensan que los que realmente tienen vocación en algo encuentran la forma de salir adelante. Lo importante es sentirse bien con uno mismo. ¿Te gustaría dedicar toda tu vida a algo que no te gusta?

Reitero mis ánimos en esta nueva andadura y suerte cone este nuevo blog.

Un saludo.

Oski

Perséfone dijo...

Tropiezos y trapecios - Yo también pienso que el ser humano sin la vocación no es nadie. No quise resignarme a levantarme todo los días pensando en lo mucho que odio mi trabajo. Supongo que más vale tarde que nunca, ¿no?

Muchíismas gracias por asomarte y muy especiamente por dejarme un comentario que desprende tanto cariño.

Un abrazo enorme.

Robin Jú dijo...

Recién descubierto este nuevo espacio y me encanta desde la cabecera, cada una de las 3 entradas que acabo de leer, el fondo.

Si te sirve de consuelo, a mis 36 años, 10 trabajando en el mismo sitio y con muy poca vocación de ingeniero, también me planteo empezar de cero pronto. Tal vez necesite un empujón al vacío (quedarme en paro) o convencerme de que ya es hora de cambiar. En fin te admiro por tu decisión.

Un besote y suerte con tu nuevo blog y andadura

Perséfone dijo...

Robin Jú - No sé, tampoco creo que merezca admiración de ningún tipo. Posiblemente yo sí recibí aquel empujón del que hablas. Ahora sólo me queda esperar que este no fuera directo al vacío.

Muchísimas gracias por tu apoyo en todos los sentidos. Es un verdadero placer leerte también por aquí, y un verdadero halago saber que te gusta.

Un abrazo.