Tengo que contaros que hoy me he quedado totalmente horrorizada mientras veía el informativo.
En una secuencia en la que se enlazaban tres casos diferentes, a cada cual más espeluznante, narraban cómo los vecinos de una zona residencial de Granada denuncian de forma contínua a un colegio porque ¡¡los niños hacen mucho ruido!! La sorpresa se tornaba en preocupación cuando el presentador daba paso a otra noticia y hacía referencia a tres escolares procesados por maltratar a un compañero:
En una secuencia en la que se enlazaban tres casos diferentes, a cada cual más espeluznante, narraban cómo los vecinos de una zona residencial de Granada denuncian de forma contínua a un colegio porque ¡¡los niños hacen mucho ruido!! La sorpresa se tornaba en preocupación cuando el presentador daba paso a otra noticia y hacía referencia a tres escolares procesados por maltratar a un compañero:
"Para la víctima de esta historia ir a clase acabó convirtiéndose en una «tortura», según palabras del propio fiscal. Sus seis agresores le propinaban «de manera conjunta y sucesiva» golpes en el hombro y la espalda. «A veces caía al suelo por el dolor» y llegaba a casa con hematomas. A menudo «terminaba llorando» a la vista de todos los compañeros de aula y suplicaba a sus maltratadores que parasen, pero ellos no se conmovían. Al día siguiente la historia se repetía. Así durante medio año".
La gota que colmó el vaso fue la muerte de un hombre en los aledaños de otro centro escolar de Málaga tras una disputa con su presunto agresor, que también acudía a llevar a su hijos a la escuela infantil y no dudó en darse a la fuga después de apuñalarle.
Afortunadamente, justo en ese momento en que una se cuestiona la clase de mundo en que vivimos o el ejemplo que damos contínuamente a nuestros menores, llego ÉL. El personaje entrañable del día. El barrendero que pasa cada día por la puerta de una escuela para transmitir su alegría a todos los presentes: a los pequeños que se arremolinan para saludarle y cantar a viva voz junto a él una conocidísima canción, a las educadoras que observan entre risas la escena y, ahora, a todos los que hemos tenido la enorme suerte de encontrarnos con el vídeo...
Afortunadamente, justo en ese momento en que una se cuestiona la clase de mundo en que vivimos o el ejemplo que damos contínuamente a nuestros menores, llego ÉL. El personaje entrañable del día. El barrendero que pasa cada día por la puerta de una escuela para transmitir su alegría a todos los presentes: a los pequeños que se arremolinan para saludarle y cantar a viva voz junto a él una conocidísima canción, a las educadoras que observan entre risas la escena y, ahora, a todos los que hemos tenido la enorme suerte de encontrarnos con el vídeo...
Imposible no esbozar una sonrisa al verle y hasta casi olvidarse de todo lo anterior. Imposible no preguntarse si éste simpático barrendero tendrá algo que ver con aquel famoso Beppo...


