La que planteaba ayer un diario alemán me parece una reflexión de lo más interesante.
Con la intención de denunciar la más que posible desaparición de la caligrafía de una forma que a mí se me antoja bastante original, el periódico "Bild" publicaba su portada escrita a mano. En ella, se podía leer un enorme: "¡ALARMA! La escritura manual se extingue".
Lo que pudiera parecer algo exagerado pasa a convertirse en algo que, como poco, debería darnos qué pensar, sobre todo si tenemos en cuenta que "uno de cada tres adultos no ha escrito nada a mano en los últimos seis meses". Y es que ya somos muchos los que, por escrito, nos comunicamos en gran medida a través de ordenadores y mensajes de texto (más ahora con la moda de aplicaciones como WhatsApp). Incluso la vida en las escuelas se digitaliza cada día un poco más.
Aprovechaba este artículo el director de la Clínica Psiquiátrica Universitaria de Ulm, el profesor Manfred Spitzer, para recordar que "la escritura es fundamental para fomentar la coordinación y las habilidades manuales y que su ejercicio periódico es fundamental para la actividad cerebral".
Catastrofista o no, se trata de una cuestión que, irremediablemente, nos lleva a cuestionarnos a nosotros mismos cuándo fue la última vez que cogimos lápiz y papel para tomar nota de algo.
¿Hace demasiado tiempo ya?
Con la intención de denunciar la más que posible desaparición de la caligrafía de una forma que a mí se me antoja bastante original, el periódico "Bild" publicaba su portada escrita a mano. En ella, se podía leer un enorme: "¡ALARMA! La escritura manual se extingue".
Lo que pudiera parecer algo exagerado pasa a convertirse en algo que, como poco, debería darnos qué pensar, sobre todo si tenemos en cuenta que "uno de cada tres adultos no ha escrito nada a mano en los últimos seis meses". Y es que ya somos muchos los que, por escrito, nos comunicamos en gran medida a través de ordenadores y mensajes de texto (más ahora con la moda de aplicaciones como WhatsApp). Incluso la vida en las escuelas se digitaliza cada día un poco más.
Aprovechaba este artículo el director de la Clínica Psiquiátrica Universitaria de Ulm, el profesor Manfred Spitzer, para recordar que "la escritura es fundamental para fomentar la coordinación y las habilidades manuales y que su ejercicio periódico es fundamental para la actividad cerebral".
Catastrofista o no, se trata de una cuestión que, irremediablemente, nos lleva a cuestionarnos a nosotros mismos cuándo fue la última vez que cogimos lápiz y papel para tomar nota de algo.
¿Hace demasiado tiempo ya?

